Tenencia y uso de las Tecnologías TIC: del acceso al verdadero aprendizaje
Cuando hablamos de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), muchas veces pensamos solo en tener un computador o acceso a internet. Sin embargo, desde mi experiencia en programación y electrónica, he entendido que el verdadero reto no es solo el acceso, sino cómo usamos la tecnología. Según datos del DANE, una gran parte de los hogares aún no cuenta con computador, principalmente por su alto costo, lo que limita las oportunidades de aprendizaje y exploración tecnológica desde edades tempranas.
Las cifras son claras: en promedio, los hogares tienen menos de un computador, y quienes sí lo poseen suelen usarlo para tareas básicas como copiar archivos o usar funciones de copiar y pegar. Estas habilidades son importantes, pero no suficientes. El dato que más llama la atención es que solo una pequeña parte de la población utiliza lenguajes de programación, lo que evidencia una brecha entre consumir tecnología y crearla. Programar, al igual que entender la electrónica básica, no debería verse como algo lejano o exclusivo de expertos, sino como una habilidad accesible que fortalece el pensamiento lógico y la creatividad.
Este panorama nos invita a reflexionar: más allá de tener dispositivos, necesitamos formar personas capaces de comprender y construir tecnología. Apostar por la programación y la electrónica desde edades tempranas no es solo una decisión educativa, sino una inversión en el futuro. Cada pequeño paso —una línea de código, un circuito simple— puede marcar la diferencia entre usar tecnología o transformarla.